martedì 29 dicembre 2009

MITOS SOBRE EL METABOLISMO


Para echar más leña al juego, la revista Times publicó un largo material en su web afirmando que la gimnasia no hace perder peso, una vez que muchas personas que se ejercitan acaban exagerando en la alimentación y el producto final es un número en la balanza superior a lo que tenía antes de ejercitarse.
Con todo eso en mente, consultamos el profesor de educación física y consultor pro biótica de suplementos, Fernando Marques y la especialista en tecnología de alimentos, Caroline Capitani para desvelar algunos mitos del metabolismo.

1. La actividad física no va hacerme perder peso
Adelgazar parte de una fórmula matemática básica: gastar más calorías que se consume o consumir menos que gasta. "Tener una actividad física va a ayudar a quemar más calorías, pero lo que generalmente acontece con las personas que comienzan a ejercitarse es que empiezan a sentir hambre y comen más de lo que comían antes.

"Si corre durante el día y come dulce de leche en la noche, no va a ver el resultado", afirma Fernando. Caroline concuerda: "Depende del tipo de actividad física, de la rutina de la persona, de la rutina alimenticia, metabolismo y hábitos en general. No podemos afirmar que una persona que hace actividad física o inicia alguna actividad va a ganar peso".

El secreto es controlar lo que come. Es posible hasta perder peso sin ninguna actividad física, a través de una reeducación alimenticia. Si alguien mantiene que hábitos alimenticios inalterados y comienza a practicar algún deporte, seguramente comenzará a ver una reducción en sus medidas.


2. Las dietas sin carbohidratos hacen perder peso de forma más rápida
En el inicio, sí afirma Caroline. Sin el carbohidrato el organismo necesita generar energía a partir de la grasa y de la proteína. Después de cierto periodo, esos cambios generan compuestos tóxicos, los cuerpos cetónicos, y nuevamente el organismo crea un mecanismo de adaptación y gasta más energía de lo que se debe. Se entra en un estado, donde ya no se pierde peso y vuelve a consumir carbohidratos, se engorda de nuevo.

El eliminar el carbohidrato de las comidas, la persona está alterando su tronco hormonal porque acaba produciendo menos insulina. Cuanto menor sea la presencia de insulina en la sangre mayor la quema de grasa. "El problema es que al eliminar el carbohidrato, el individuo acaba pensando menos y de mal humor, porque justamente el cerebro se alimenta de glucosa", afirma el profesor de educación física, "y aún lo deja con mal hálito". La cuestión aquí no es cortar un grupo alimenticio y sí reducir calorías.


3. Ninguna dieta funciona
La palabra dieta viene del griego y significa modo de vida, día después de día. Si una persona está acostumbrada a una rutina alimenticia por todos los años de su vida y de pronto es obligada a alterarla radicalmente, es muy probable que no consiga seguirla por mucho tiempo.

El gran desafío de los nutricionistas y especialistas en reducción de peso es justamente entender los hábitos de las personas y recomendar lo que debe ser cambiado. O sea, dietas pueden funcionar desde que sean hechas única y exclusivamente para usted.

4. Comer antes de dormir transforma las calorías en grasa
Al dormir nuestro metabolismo se queda bastante reducido, lo que significa que el cuerpo pide menos calorías para quemar y mantener la máquina funcionando. Para alguien que es sedentario, no es recomendable comer demasiado a la noche o seguramente estará acumulando energía extra en forma de grasa.

Pero existen las excepciones, basadas en las ventanas de oportunidad, periodo de 90 a 120 minutos después de actividad física donde el organismo presenta una capacidad extra de absorber nutrientes. O sea, personas que suelen ejercitarse a la noche, pueden comer razonablemente en este periodo sin grandes consecuencias funestas.

Aquellos que están en proceso dietético, gastando más calorías que consumiendo, pueden también consumir carbohidratos a la noche que no va a tener grandes problemas.

Para aquellos que no practican ejercicios, es interesante tener en mente la cuenta del ítem 01. El periodo del día en que andamos con más actividad es en la hora del almuerzo, por lo tanto es preferible arriesgar una carne con papas fritas en ese momento que en la hora de la cena, ya que más calorías van a ser quemadas para soportar el resto del día.


5. Comer más veces al día va a acelerar el metabolismo
Aquí la cuestión no es acelerar el metabolismo y sí entender la dinámica alimenticia. Fernando explica: "las calorías son el combustible para que mantengamos nuestra máquina humana funcionando y los órganos internos son los primeros a utilizar ese recurso, seguido de los músculos. Así, usted gasta calorías en la metabolización y en la digestión de los alimentos. Comer más veces por día es una llave para mantener su trato gastro-intestinal funcionando más veces y así gastar más calorías que si comiera solamente en las tres comidas".

Además de eso, cuanto mayor es el número de comidas, en pequeñas porciones, más adaptamos el organismo para un ritmo diferenciado, afirma Caroline Capitani.


6. El metabolismo se desacelera con la edad
Como citamos en el ítem anterior, la masa muscular consume buena parte de las calorías. Luego, la reducción del metabolismo está directamente conectada a la pérdida de masa muscular. Con la vida sedentaria y confortable que tenemos hoy donde el común de la gente pasa su día sentado, usa ascensor en vez de escalera y camina muy poco, esa pérdida de masa comienza en torno a los 20 años de edad y la demanda calórica disminuye. "Necesitamos cuidarnos a través de ejercicios y alimentación saludable para mantener el metabolismo en alta", recomienda Caroline.


7. Si no como, adelgazo
Claro que sí, pero en poco tiempo sufre el efecto acordeón. "El cuerpo trabaja en base a la ley de la supervivencia. Usted comienza a perder peso cuando no come, después su organismo se adapta para almacenar energía", dice Caroline. "Perder peso es diferente a perder grasa" afirma Fernando.

Para que la grasa sea metabolizada en forma de energía es necesario que dentro de nuestro cuerpo exista una sustancia llamada oxaloacetato, que es proveniente justamente del procesamiento interno del carbohidrato. Así, pequeñas cantidades de carbohidrato acaban provocando poca cantidad de oxaloacetato y la grasa no es quemada. "El cerebro no hallando glucosa, va a recogerla en la proteína y con eso se pierde masa muscular. Consecuentemente la cantidad de calorías que el cuerpo pide en reposo reduce y así por delante", complementa el profesor.


8. Suplementos alimenticios y remedios aceleran el metabolismo
Los suplementos alimenticios son, como el propio nombre dice, complementos de la comidas. O sea, se sustituye uno por otro. En el caso de las personas que quieren mayor musculación, acaban siendo una mano en la rueda para re abastecer el cuerpo.

En el caso de los remedios para adelgazar, el gran problema son los efectos colaterales, ya que afectan el humor, causan irritación e insomnio y en muchos casos, al parar de tomarlos, el apetito renace con fuerza total. Lo mejor es aprender a cerrar la boca y regular lo que come.


9. Beber mucha agua adelgaza más rápido
"La verdad el agua puede disfrazar el hambre por un momento. Pero como no tiene energía, no consigue sobrevivir sólo con agua", afirma Caroline. Tomar agua tiene dos funciones para quienquiera una silueta mejor: la primera es sustituir refrigerantes, jugos, bebidas alcohólicas, etc, en las comidas ya que no posee ninguna caloría. La segunda es mantener su metabolismo saludable.

Una chica de 50 kg necesita en media de dos litros de agua por día. "El riñón tiene un trabajo debe expulsar urea, creatinina y ácido úrico. Él va a hacer eso de cualquier manera. Si tuviera que trabajar con pocos fluidos, va a ahorrar esos líquidos entonces retiene. La persona cuando comienza a tomar más agua, hace que el riñón pase a excretar más y pierda el líquido retenido. Eso se refleja en una pérdida de peso, pero no de grasa", explica Fernando Marques.


10. Existe fórmula mágica para adelgazar
No. Existe buen sentido e individualidad. Fernando Marques, afirma que cuando se habla simplemente adelgazar, el balance calórico es negativo (se gasta más calorías de lo que se consume) es la primera variable a ser observada y el resto es confusión.

Cuando el asunto es pérdida de grasa corporal y aumento de masa muscular, la actividad física y las reacciones endócrinas causadas por todo aquello que se come deben ser observados. No obstante, Caroline Capitani da su fórmula: "la receta infalible es entender que cada uno tiene un metabolismo y un biotipo diferente. Debemos lidiar con nuestro cuerpo y cuidar con una dieta equilibrada, con poca grasa y bastante alimento integral, frutas y verduras. Comer varias veces en pequeñas cantidades y asociar a un ejercicio adecuado".

Fuente: http://www.ar.terra.com/salud/interna/0,,OI3963789-EI5479,00.html

domenica 27 dicembre 2009

¡Sin grasa, sin azúcar, sin calorías?


La moda de los alimentos bajos en calorías comenzó hace bastante tiempo, pero ante los constantes informes respecto de la desventaja de comer demasiada grasa en la dieta, los fabricantes de alimentos no dejan de tentarnos literalmente con miles de alimentos con bajo contenido graso o sin grasa en los estantes del supermercado. Sin embargo, los compradores deben estar atentos - los alimentos livianos, bajos en grasa o sin grasa tal vez no le permitan evitar calorías.

Algunas de las etiquetas de los primeros alimentos modificados en contenido graso aducían ser "livianos" - lo cual llevaba a los compradores desprevenidos a concluir que los productos se podían comer como si fueran agua. Sólo después de una comprobación minuciosa de la información nutricional se empezó a ver que muchos productos "livianos" no eran necesariamente más livianos en calorías, defraudando la esperanza de comer snacks y golosinas realmente sin culpa.

Las leyes referidas al etiquetado de productos son bastante claras en este punto - los alimentos como la mayonesa "liviana" o el aderezo para ensaladas "liviano" llevan tal etiqueta porque contienen un tercio de las calorías tradicionales para ese producto, o la mitad del contenido graso. Pero si no se hace referencia a menos grasa o calorías, el término "liviano" también se podría referir a un sabor, un color o una textura liviano(a), y es necesario ser muy observador y detallista para captar estas referencias en una etiqueta. El aceite de oliva "liviano" es más liviano en cuanto al sabor - pero tiene la misma cantidad de calorías que el extra virgen.

Los productos con menos de medio gramo de grasa por porción se pueden etiquetar como "sin contenido graso" - en consecuencia, a menos que coma varias veces la porción recomendada, puede calcular que su ingesta de grasa basada en ese alimento será razonablemente baja. Compare la versión sin grasa con los alimentos normales antes de decidir.

En el caso de los productos de repostería, como las galletas o los pasteles, los artículos sin grasa a menudo contienen mucha más azúcar que la versión normal - sin diferencias reales de calorías por porción. Para empezar, a veces el alimento original no tiene tanta grasa - entonces podría ser mejor seguir con ese producto ya que, además, las versiones sin grasa a menudo son más caras.

Los mismos principios son de aplicación cuando se trata de alimentos "sin azúcar" - los productos con menos de medio gramo por porción se pueden etiquetar como tales. Sin embargo, si consume una cantidad suficiente de tales productos, terminará sumando aportes a la ingesta de calorías. Algunas personas comen golosinas "sin azúcar" como si fuese el último día de su vida - y de esa forma pueden llegar a ingerir varios cientos de calorías por día si no tienen cuidado.

Por razones de salud, los fabricantes de alimentos se han ido abriendo paso en la eliminación de grasas trans de muchos de sus productos, pero en algunos casos han sustituido las grasas trans por grasas saturadas - las cuales también pueden elevar los niveles de colesterol. Y al igual que en el caso del azúcar, los productos que contienen menos de medio gramo de grasa trans por porción se pueden rotular como " sin grasas trans" - de manera que le conviene leer las etiquetas y controlar las porciones que va a comer.

Algunos alimentos no están "libres" de un ingrediente en particular, sino que tienen menos contenido que el producto normal. Si se reduce un nutriente, por ejemplo, la grasa, en un 25 por ciento o más, las etiquetas pueden promocionar palabras tales como "reducido" o "menos" o "menor contenido de" - como en "mayonesa reducida en calorías" o "60 por ciento menos de calorías que la mayonesa normal".

Los fabricantes de alimentos escuchan y comprenden a los consumidores y se esfuerzan por satisfacer la demanda continua de productos sabrosos con menor contenido de grasa, calorías o azúcar. Y si bien las leyes sobre etiquetado de los productos son bastante claras, no viene mal una pequeña comparación a la hora de hacer las compras. Las galletas sin grasa pueden bajar su ingesta de grasa, pero aumentar la de azúcar - al final usted puede terminar pagando más y ahorrando menos calorías, si es que ahorra alguna.

sabato 26 dicembre 2009

COMER AFUERA-EL DILEMA DE LOS QUE ESTAN A DIETA


Para aquéllos que controlan su peso, la alegría de comer afuera a menudo se ve empañada por las tentaciones de las grandes porciones y de la cantidad de opciones para elegir. Y, al no saber exactamente cómo se preparan las comidas, es difícil saber precisamente qué le van a servir o cuántas calorías va a ingerir.

Algunas personas juran que dejarán de ir a restaurantes mientras intentan bajar de peso, pero la realidad es que comer afuera forma parte de nuestro estilo de vida cargado de ocupaciones. Con algunos conocimientos y planificación, usted puede aprender a elegir bien al comer afuera sin apartarse de su dieta.

En 2002, un hogar típico gastaba más de us$ 2.200 en comidas fuera de casa - un poco más de us$ 900 por persona. Más de un tercio de las calorías que ingerimos - y el 40% de las grasas que consumimos - provienen de la comida de restaurantes. No es de sorprender que las comidas rápidas sean las que suministran la mayor cantidad de calorías de cualquier fuente de alimentos.

Probablemente el primer paso positivo para que las comidas afuera sean saludables tendrá que ver con mantenerse alejado de los restaurantes con servicio 'drive-through'. Si bien algunos restaurantes de comidas rápidas ofrecen alternativas saludables, a menudo son mucho más apetecibles los platos que ofrecen habitualmente. A cambio le conviene elegir un restaurante en el cual le sirvan lo que usted quiera, preparado como lo desee.

Al mirar el menú siempre conviene tener un plan. Concentrar la atención en los aperitivos es una buena estrategia - las porciones son pequeñas, y un par de primeros platos elegidos con cuidado, una ensalada y una sopa ligera permiten armar una buena comida. También puede hacer que las porciones sean razonables dividiendo un plato principal con un acompañante (pida una ensalada adicional o una guarnición de vegetales).

Como la tendencia es comer todo lo que nos sirven – sea poco o mucho – pida que le separen la mitad de su comida para llevar antes de que le sirvan. De esta forma, comerá la mitad pero no se privará de la satisfacción de dejar el plato limpio.

Los restaurantes a menudo no escatiman en grasa - ésta añade una buena dosis de sabor y textura a las comidas y es un ingrediente barato. Los alimentos fritos obviamente están prohibidos, pero también se deberían limitar las grasas añadidas, tales como ingredientes para untar, aderezos, salsas y fondos de cocción. Las ensaladas y las guarniciones vegetales son los alimentos más saludables que tenemos a nuestro alcance, pero esto no se cumple si están inmersas en aderezos o impregnadas de mantequilla o salsas sustanciosas. Pida comidas sencillas, con las guarniciones o condimentos a un costado para poder controlar cuánto va a agregar.

Lea las descripciones de los platos principales con cuidado y pregunte al mozo si no está seguro de cómo se prepara algo. Es probable que los alimentos "crujientes", "cremosos" o "rebozados" sean ricos en grasas, mientras que las comidas al vapor, horneadas, a la parrilla, asadas o hechas al grill habitualmente son seguras. Por otro lado, trate de saltar el sustancioso arroz o las papas y pida que los cambien por una porción extra de vegetales.

No se deje engañar por la palabra "ensalada" - es un término que a menudo se usa de forma flexible para cualquier combinación de alimentos, pero no todas son saludables. El agregado de tocino, queso, crema, carnes grasas y ensaladas de papas o fideos ricas en mayonesa a una base de hojas verdes puede hacer que se disparen las calorías. Lo mismo ocurre con las ensaladas que se sirven en enormes cuencos de pan o en una base de tortilla frita.

Aunque la mayoria de las personas dicen que son conscientes en materia de calorías, cenar afuera es la excusa para darse el gusto - alrededor del 87% come postre para completar la comida en un restaurante. Si comer afuera es algo que no hace a menudo o que solamente tiene lugar en ocasiones especiales, manos a la obra. Pero si usted conoce mejor los restaurantes locales que su propia cocina, le conviene pensar dos veces antes de pedir postre - una porción de pastel de queso le puede costar hasta 1000 calorías. A cambio, tome un té de hierbas, pida un plato de frutas frescas o un helado de agua descremado para completar la comida. También puede fijarse si alguien quiere compartir - los dos primeros bocados son los mejores, de todos modos.

Piense cómo come habitualmente cuando no se aparta del plan y trate de encontrar alimentos similares en el menú para poder disfrutar de su comida sin culpa. Con un poco de sentido común respecto del menú y una buena estrategia, comer afuera y hacer dieta van de la mano.

lunedì 21 dicembre 2009

QUE NOS HACE COMER EN EXCESO?

A la mayoría de nosotros nos gustaría creer que controlamos la cantidad de alimentos que comemos. Confiamos en nuestro organismo para que nos diga cuándo estamos llenos, y que después que hemos terminado, tengamos una idea acertada de cuánto hemos comido.

Pero eso no es cierto. "Las investigaciones nos dicen que ciertas señales sutiles en nuestro entorno pueden llevarnos a servirnos más de lo que necesitamos y a comer más de lo que deberíamos", dijo Luigi Gratton, M.D., vicepresidente de asuntos médicos de Herbalife. "Los platos más grandes, incluso los cubiertos para servirse más grandes, pueden ocasionar un consumo excesivo". En un experimento en el que los participantes se sirvieron helado ellos mismos1, las personas que recibieron tazones y cucharas más grandes se sirvieron 57 por ciento más helado que los que tenían platos y cubiertos para servirse más pequeños.
Así que la cantidad que comemos por lo general se decide antes de que hayamos tomado el primer bocado. La realidad es que por lo general comemos lo que nos servimos, ya sea poco o mucho. Desde una comida muy abundante en un restaurante de comida rápida, hasta una porción reducida en un restaurante de lujo, generalmente quedamos satisfechos siempre que comemos hasta el último bocado. En vez de dejar que nuestro estómago decida, permitimos que un plato vacío sea el que señale el fin de la comida.
Controlar la cantidad que uno se pone en el plato es realmente el primer paso para controlar lo que ponemos en el estómago. Pero otras señales también pueden provocar el exceso de comida. Sólo oler o ver comida -desde el olor de pan recién horneado hasta ver "donuts" no frescas en la cafetería de la empresa- puede estimular el deseo de comer, aunque uno no tenga hambre. Estas son algunas formas de tomar control:

¡Piense en una cuchara, no en una pala! - Es un viejo truco, pero realmente funciona - el usar platos más pequeños y vasos altos y estrechos crea la ilusión de que hay más comida en el plato y más bebida en el vaso. Los cubiertos de servir más pequeños también evitan servirse mucho. Piense en una cuchara, no en una pala.
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Porciones individuales - Al crecer el tamaño de los envases, también crecen las porciones. Esas enormes cajas de cereales a precio de ganga protegen sus finanzas, pero los estudios demuestran que se servirá mucho más cereal -hasta 20 por ciento más- que si compra un paquete de tamaño normal. Busque tamaños individuales.
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Dulces fuera de su alcance - Busque la forma de que sea difícil consumir comidas no saludables. Es posible que no haga el esfuerzo de hornear bizcochos de chocolate cuando le apetezca comerlos, pero si tiene la versión para el microondas, tendrá que combatir constantemente el deseo. Quite la bandeja de caramelos de su escritorio y el envase de galletitas del mostrador. En su lugar, ponga un tazón de frutas.
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Ponga variedad, pero no demasiada - Los estudios demuestran que mientras más variedad haya en su plato, más comerá - todos esos estímulos activan sus papilas gustativas. Una mezcla de frutas y verduras con bajo contenido de calorías está bien, pero cuando se enfrenta a un bufet o a una cena familiar, limítese a un par de artículos en su plato cada vez.
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Agítelo - Pruebe un batido de proteínas para el desayuno o el almuerzo. Hecho con una cantidad determinada de leche, frutas y proteínas en polvo, es un alimento idóneo para controlar lo que se come. Agregue unos cubitos de hielo, y agítelo para incrementar el volumen sin añadir calorías. Disfrútelo en un vaso alto.

1Wansink, Brian, Koert van Ittersum, y James E. Painter (2006), "Ice Cream Illusions: Bowl Size, Spoon Size, and Self-Served Portion Sizes", American Journal of Preventive Medicine, 31:3 (septiembre), 240-243.

sabato 19 dicembre 2009

venerdì 18 dicembre 2009

Flatulencia




Nos guste o no nos guste, los gases intestinales son una realidad.
Se generan en todas las personas - en algunas más que en otras - aunque la mayoría piensa que en su caso es peor. Sin embargo, a menos que sea excesiva, la generación de gases intestinales habitualmente indica una dieta rica en fibras saludables y un tracto digestivo que funciona bien.

Muchos alimentos, como por ejemplo los frijoles o el brócoli, tienen fama de generar gases intestinales, pero realmente cualquier comida que contenga carbohidratos tiene ese potencial. Las frutas, las verduras, los cereales y los frijoles contienen cierta cantidad de carbohidratos - técnicamente se los conoce como oligosacáridos - algunos de los cuales no se descomponen totalmente en su paso por el tracto digestivo.

Estos carbohidratos necesitan una enzima en particular - llamada alfa galactosidasa - para ayudar en la digestión, pero el organismo no fabrica esta enzima.

Aproximadamente hasta un tercio de las féculas que consumimos queda fuera del proceso digestivo normal. En consecuencia, una vez que llegan al intestino, las bacterias que allí se encuentran 'toman el control' - y se dan un festín con los azúcares y los pequeños almidones y como resultado producen gases de hidrógeno y dióxido de carbono.

La mayor parte del gas de hidrógeno que se forma en el tracto digestivo es luego consumida por otras bacterias que absorben gas. Esto es bueno, ya que de lo contrario tendríamos muchos más gases que los que nuestro organismo produce todos los días, aproximadamente 1 litro.

Gracias a este ejército de bacterias, que en algunos casos reúne varios trillones, liberamos gases entre 15 y 20 veces al día. La cantidad que liberamos cada vez es más o menos la misma, de manera que cuando sentimos que estamos generando demasiados gases en realidad simplemente se trata de que los estamos expulsando con más frecuencia. También producimos más gases después de las comidas, y muchos menos cuando dormimos que cuando estamos despiertos.

Aparentemente no todas las personas generan gases con los mismos alimentos, y la eliminación de los sospechosos habituales tal vez no reduzca la flatulencia.

Como las fuentes más ricas en carbohidratos son las frutas, las verduras, los frijoles y los cereales de grano entero - elementos que son la base de una dieta saludable - la primera línea de defensa para combatir los gases no debería estar en la reducción de la ingesta de tales alimentos.

En lugar de hacerlo, pruebe remojando los frijoles durante la noche y luego cocínelos en agua limpia al día siguiente - esto reducirá significativamente la cantidad de algunos de estos carbohidratos de difícil digestión sin efectos negativos sobre el valor nutricional.

Si usted ha evitado comer cereales de grano entero o verduras 'que generan gases', trate de comer cantidades pequeñas durante varios días para darle tiempo a su organismo para adaptarse.

Esto tal vez ayude; sin embargo, a veces simplemente habrá que aguantarse. A veces la pequeña incomodidad generada por los gases es simplemente el precio que pagamos a cambio de los beneficios a largo plazo para la salud que se obtienen como resultado de una dieta rica en vegetales.

martedì 8 dicembre 2009

MANTENGA UNA BUENA NUTRICION

Una nutrición adecuada y equilibrada le suministra los nutrientes que necesita a diario para realizar sus actividades, promover y mantener un estilo de vida saludable y hacer realidad su deseo de estar en forma. La nutrición correcta se encuentra en una dieta equilibrada. Si se compromete con estas pautas sencillas sobre nutrición podrá tener una buena salud a su alcance.

"Para un estilo de vida saludable y activo comience cada día con una nutrición equilibrada y nutrientes esenciales".

Steve Henig, Ph.D., Director Científico en Jefe, Herbalife



Un desayuno saludable
¡Comience bien el día! El desayuno es importante ya que activa su metabolismo y le suministra energía para todo el día.

CONSEJO: Un desayuno saludable, una opción saludable
Para el desayuno, disfrute de un batido Fórmula 1 preparado con leche descremada, fruta y Polvo de Proteína Personalizado, según sus necesidades.

Comidas pequeñas y frecuentes
El consumo de porciones reducidas y frecuentes durante el día le ayudan a evitar los bajones de energía y los antojos de bocadillos no saludables.

Bocadillos nutritivos
Las frutas, los vegetales y pequeñas porciones de proteínas, tales como nueces, yogur o queso descremado a media mañana y media tarde le ayudan a evitar comidas en exceso en el almuerzo o la cena.

Hidratación regular
Asegúrese de tomar líquidos regularmente para estar adecuadamente hidratado.

Nutrientes esenciales
Su cuerpo necesita nutrientes para funcionar adecuadamente y evitar que su salud sea afectada. Una nutrición equilibrada consiste en consumir la cantidad adecuada de nutrientes. Se sabe que los nutrientes esenciales para los seres humanos son las proteínas, los carbohidratos, las grasas y los aceites, los minerales, las vitaminas y el agua.

Vitaminas y minerales
Son una parte importante de la dieta equilibrada necesaria para que el cuerpo y el metalismo funcionen saludablemente.

La ciencia de Herbalife

Herbalife - Estados Unidos - La ciencia de Herbalife